entre la soledad y la paz
A veces la vida te pone en un punto extraño, donde ya no estás persiguiendo tanto, sino soltando. Estoy ahí. Haciendo las paces conmigo, con lo que fui, con lo que no resultó, con lo que dolió más de la cuenta.
No es que todo esté perfecto, pero por primera vez siento que el ruido baja. Como si dentro de mí hubiera menos pelea y más silencio… y en ese silencio me estoy encontrando.
También he pensado en la soledad. En la posibilidad de quedarme solo. Y ya no me asusta como antes. No porque no necesite a nadie, sino porque estoy aprendiendo a no abandonarme a mí mismo.
Y sí, a veces aparece esa idea fuerte: que en cualquier momento todo se puede acabar. Pero lejos de hundirme, me está enseñando algo distinto… a no postergar mi propia paz, a no seguir cargando cosas que ya no tienen sentido.
No sé exactamente en qué terminará este proceso. Pero sé que estoy cerca de algo importante: estar bien conmigo, sin tanto peso, sin tanto miedo.
Y si eso significa empezar de nuevo, incluso desde la calma… entonces voy bien.📝🧠
Comentarios
Publicar un comentario